Testimonio sobre los Ejercicios con Orientación Psicoespiritual en septiembre 2026

Testimonio sobre los Ejercicios con Orientación Psicoespiritual en septiembre 2026

Durante estos días las experiencias que nos cuenta de estos días:

Ahondar en el interior de la persona para ver con calma los vacíos, las carencias, las sombras desde la presencia sanadora de Dios.

Reconciliarse consigo mismo, la misericordia y el perdón y el sentirme querida por Dios. Me motiva trabajar la vida interior, la oración.

Me ha motivado a leer la Biblia y a conocer mejor a los místicos.

Lo que más me resonó es que sino pones empeño firme y constante en la dirección de tu vida el mundo te arrastra a la comodidad y al abandono de tu ser.

El silencio, la meditación; la quietud, favorecer momentos de atención plena; sentir que Dios me acompaña en los momentos del día.

 

Testimonio sobre los Ejercicios con Orientación Psicoespiritual en septiembre 2026

Agradecemos la valoración que recibimos de la casa, la acogida, las comidas, el servicio….

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Estos ejercicios espirituales han sido «andar en verdad», pues en el silencio de ellos, he encontrado mis limitaciones y fallos de una manera amable y compasiva conmigo mismo y con los demás. He sabido reconocer reacciones que pensando que eran culpa de los otros, tienen su origen en mí. Sinceridad, humildad y bondad son senderos que he transitado en estos días para estar a solas con Dios.

Son ejercicios porque hay labor, hay trabajo introspectivo bajo la mirada de Dios que siempre nos está queriendo. Me han recordado los versos de San Juan de la Cruz quien con suavidad nos indica que, teniendo nuestra casa en paz, podemos recibir mejor al Señor. Y todo esto lo he vivido dentro de un grupo de hermanas y hermanos que cada uno dentro de sí, con su fe y sus luchas propias formábamos una unidad de búsqueda y encuentro en el Señor. Ha habido comunión entre nosotros. Eso tan difícil de conseguir con las palabras y que se palpa más veces en el silencio y en la muda compañía codo con codo del ser humano que ora y escucha.

Agradecer es devolver aumentada la gracia que nos han dado y hemos usado para nuestra casa. Gracias a Paloma Marchesi que nos ha ayudado a entrar en nosotros cuando hemos perdido la llave y dado pan cuando ha habido hambre y cansancio. Su entusiasmo, etimológicamente hablando, proviene del Espíritu. Todos hemos tenido la certeza y la gracia de contar con su palabra y vivir la unicidad momentánea que  soñarnos, siquiera por segundos y  milisegundos, hijos de Dios.
Así han sido estos ejercicios espirituales en los que hemos andado en verdad, a solas, en compañía de nuestros semejantes, con el Pan de la Palabra y la liturgia de nuestro Señor haciendo labor y labranza en la cosecha de nuestra «interior bodega».

Esto lo escribí pocas semanas después de transcurridos esos días de Espiritualidad en la Casa Carmelitana de Ávila. He eliminado borrones y alguna palabra redundante. Pero lo que me ha llamado más la atención es cuánto me identifico con lo que escribí y que poco a poco, «todo es gracia», y que no es un retiro de impacto, sino el bieldo, el grano y el viento de estar a la orilla del Espíritu.
Me he animado a compartir estas palabras de mi experiencia. Sirvan de ayuda al que le puedan ayudar y que no estorben a nadie.

                                                                                               Modesto