«Hay una gramática de los gestos de amor en cada lengua y en cada ocasión. Con y sin palabras. En esta ocasión sin palabras. Cuidar todo sin decir nada, es como el perfume de nardo por la casa, por vuestra casa, en vuestra acogida. Cuanto amor existe en el orden, en la calidez de la mirada, por el jardín. La palabra sencilla y breve es también perfume y gesto. Hay coherencia, hay autenticidad. Es otra manera de evangelizar por contacto»
«Gracias por estos días tan llenos de Dios. Gracias por abrirme vuestra casa, vuestro corazón, vuestra sonrisa Iluminada. Por todo el trabajo silencioso que cada una hacéis, Gracias. Que Santa Teresa sea siempre compañera en vuestro caminar».
«Os quiereo agradecer por todas las atenciones que habéis tenido en cada uno de estos días. Gracias por vuestra hospitalidad, por dejarme disfrutar de esta experiencia tan maravillosa. Os llevaré siempre conmigo. Vuestro silencio vive en mi corazón. Me ha encantado toda vuestra comida»
GRACIAS; he participado recientemente en el Encuentro organizado por la Escuela del Silencio y he vivido: Gracia, Aliento, Vitalización…y todo ello ha sido en vuestra casa que Acoge, Atiende, Cuida, Respeta…. Gracias por vuestra Hospitalidad, vuestra Humanidad, vuestra VIDA. Buen día.
«Queridas hermanas, vuestra acogida ha sido cálida, atenta y acompañante con cada detalle de hospitalidad.
Felices quienes lleguen a esta casa y tengan la dicha del cuidado que ponéis en atendernos a todos.
Marcho muy contento. Muy agradecido con vosotras. Os digo: ¡Hasta la próxima!
Os deseo todo bien. Gracias de corazón por ofrecer un espacio tan bueno; ayuda mucho.»

